Estudiantes reflexionaron sobre los temas pendientes y los nuevos retos en el adelanto de la educación y la capacitación de las mujeres

En el marco de la conmemoración del vigésimo aniversario de la adopción de la Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing, estudiantes universitarios propusieron líneas de acción para reducir la discriminación, la desigualdad de género y la violencia en las universidades.

Fecha: jueves, 29 de enero de 2015

Quito y Cuenca

Estudiantes reflexionaron sobre los temas pendientes y los nuevos retos en el adelanto de la educación y la capacitación de las mujeres

Las propuestas que se plantean tras la realización de mesas de diálogo en cuatro universidades del país abordan temas como la incorporación del enfoque de género en la malla curricular, el mejoramiento del acceso de las mujeres a las carreras científicas y de investigación, así como el diseño e implementación de políticas que garanticen el acceso a al educación superior de mujeres indígenas y afrodescendientes y la prestación de servicios que permitan a las mujeres continuar con sus estudios y atender, al mismo tiempo, sus responsabilidades como madres.

Con la participación del Consejo Nacional para la Igualdad de Género, ONU Mujeres y UNESCO en Ecuador; estudiantes de la Pontificia Universidad Católica, la Universidad Central del Ecuador, la Universidad de Cuenca, la Universidad Internacional del Ecuador plantearon propuestas que contribuyen al diseño de políticas públicas e institucionales que permitirán mejorar el ejercicio de las mujeres de su derecho a la educación.

En este acto, Moni Pizani, representante de ONU Mujeres en el Ecuador abordó la necesidad de mejorar los sistemas educativos de manera que se  alcance un mayor empoderamiento económico, cultural y social de las mujeres, reduciendo su vulnerabilidad al empobrecimiento extremo y a la violencia.

“Este mejoramiento sin embargo no solamente se trata de incrementar el acceso de las mujeres y las niñas a la educación básica y superior; sino que implica un cambio en la manera en la cual educamos – como sociedades – a los hombres, liberándolos de los estereotipos de género que “determinan” cuales son las carreras para hombres y cuales para mujeres. Queremos más ingenieras, más físicas y químicas; más economistas, filósofas y médicas. Necesitamos más enfermeros, parvularios, secretarios, asistentes y educadores hombres” enfatizó Pizani.