La MEGECI incorpora el empoderamiento económico de las mujeres como nuevo eje de trabajo
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En su más reciente plenaria, la Mesa de Género y Cooperación Internacional (MEGECI) dio un paso estratégico al incorporar el empoderamiento económico de las mujeres como un nuevo eje prioritario de acción. Esta decisión se tomó de forma unánime entre las embajadas, agencias de Naciones Unidas, organizaciones internacionales y entidades del Estado que integran la plataforma, ante la persistencia de brechas que afectan directamente la autonomía económica de las mujeres en Ecuador.
Durante la jornada, se compartieron avances y desafíos de los grupos de trabajo de participación política, erradicación de la violencia contra las mujeres y derechos de las niñas. Entre las principales preocupaciones expuestas se encuentran el impacto de la delincuencia organizada en los derechos de las mujeres, las afectaciones a sus emprendimientos por extorsiones, reformas legales que debilitan la paridad política y la criminalización de niñas, niños y adolescentes. También se destacó cómo la posible afectación a las cajas de ahorro comunitarias y cooperativas, lideradas mayoritariamente por mujeres, limitando su rol como herramientas clave de autonomía y desarrollo local.
Articulación y compromiso para un enfoque más integral
La propuesta de conformar un grupo de trabajo específico sobre empoderamiento económico fue presentada por la Embajadora de Chile, Carola Muñoz, y respaldada por ONU Mujeres y todos los miembros de MEGECI. Esta nueva línea de acción busca articular esfuerzos para cerrar brechas estructurales, conectar el acceso a ingresos propios con la prevención de violencias, y promover la participación activa de las mujeres en la economía, reconociendo su rol clave en la recuperación del tejido social y económico del país.
Durante la sesión, Alison Vásconez, Head of Office a.i. de ONU Mujeres en Ecuador, subrayó que “el empoderamiento económico de las mujeres no es un tema aislado, sino una condición fundamental para garantizar su autonomía, su derecho a vivir libres de violencia y su participación en todos los ámbitos del desarrollo. Acompañar este nuevo eje de trabajo en MEGECI es parte del compromiso que asumimos como agencia líder en igualdad de género”.
La jornada también contó con la presentación de la Iniciativa de Paridad de Género (IPG) Ecuador, a cargo de Ana María Pesántez, Secretaria Técnica de la IPG. Durante su intervención, compartió los avances alcanzados en el marco de esta iniciativa público-privada y presentó oportunidades concretas de colaboración con MEGECI, especialmente en lo referente a políticas de igualdad salarial, corresponsabilidad y participación laboral de las mujeres. Destacó, además, que la IPG coordina una mesa técnica interinstitucional de alto nivel conformada por 13 ministerios, lo que representa una plataforma sólida de gestión y diálogo que puede ponerse a disposición para fortalecer la acción conjunta.
La presentación de la IPG generó un ambiente de apertura y colaboración entre los miembros de MEGECI, quienes reconocieron el potencial de esta iniciativa como un espacio articulador de alto nivel para avanzar en políticas de igualdad de género en el ámbito económico. Varias delegaciones expresaron su interés en explorar sinergias, especialmente en áreas como igualdad salarial, corresponsabilidad y participación laboral de las mujeres. En este marco, se evidenció un compromiso compartido por fortalecer los vínculos entre la cooperación internacional y las plataformas nacionales existentes, con miras a generar impactos más sostenibles y coordinados en la vida de las mujeres en el país.
Desde ONU Mujeres creemos que la promoción de espacios de articulación interinstitucional como MEGECI permite construir respuestas sostenibles y transformadoras. La incorporación del empoderamiento económico como eje transversal amplía las posibilidades de avanzar hacia una igualdad sustantiva, al conectar la autonomía de las mujeres con el desarrollo económico, la cohesión social y la erradicación de las violencias. Esta decisión se alinea con los compromisos de la Agenda 2030, en particular el ODS 5, y refuerza el camino hacia los 30 años de la Plataforma de Acción de Beijing, con una cooperación internacional más coordinada y con resultados concretos para la vida de las mujeres y niñas en Ecuador.