Desde mi perspectiva: El deber de servir y proteger a las mujeres en necesidad de protección internacional

El deber de servir y proteger a las mujeres en necesidad de protección internacional

Fecha: viernes, 18 de diciembre de 2020

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“Siempre estaré atenta en la observancia y la vigilancia de delitos contra niñas, niños y adolescentes, en especial en el trabajo de nuestros propios operadores de respuesta humanitaria” (Rhut Quiñonez, UNFPA – Esmeraldas)

Rhut, trabaja hace 10 años en el Fondo de Población de las Naciones Unidas en Esmeraldas. Empezó su labor en el movimiento juvenil de su provincia y hoy es una activista del movimiento de mujeres. Desde su trabajo en UNFPA, pone de relieve la necesidad de trabajar en la respuesta a la salud sexual y reproductiva y a la prevención de la violencia basada en género.

Rhut, Teresa, Yordano y Elisabetta, junto a más de 100 trabajadoras y trabajadores humanitarios participaron del curso sobre protección frente a la explotación y el abuso sexual (PEAS) implementado por el Proyecto Caminando de ONU Mujeres en Esmeraldas, Ibarra, Tulcán y Lago Agrio.

Teresa Mafla, con 8 años de experiencia en proyecto de emprendimiento y desarrollo rural, trabaja en la Oficina de ACNUR en Ibarra. “Este curso me ha servido para el proceso de identificación cuando hay problemas de explotación y abuso sexual, porque yo trabajo directamente en monitoreo de proyectos con los socios que tenemos como ACNUR y este curso ha fortalecido mis conocimientos para poder dar aportes y soluciones de manera óptima”, afirma.

Para Yordano Laguado, Punto focal de protección de OIM en Tulcán, las herramientas como el curso virtual de PEAS mejoran la calidad de su trabajo diario. “Dentro de la organización tenemos relación directa con personas que están en situación de movilidad humana, que son nuestro grupo de atención. Y este curso me ha permitido recordar que hay que mantener ciertas distancias, evitar los compromisos y mantener la relación cordial en lo estrictamente laboral como actores humanitarios”. El resalta también la relevancia de contar con información actualizada, como el estudio “Mujeres, violencias y fronteras” de ONU Mujeres, puesto que aborda la situación de las mujeres en situación de movilidad humana en el Ecuador y pone en evidencia el alto grado de vulnerabilidad que experimentan las mujeres, adolescentes y niñas en su camino migratorio hacia, como él lo llama, “una mejor vida”

ONU Mujeres se dedica a promover la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres. Como la entidad defensora mundial de mujeres y niñas, busca mejorar las condiciones de vida de las mujeres y responder a las necesidades que enfrentan en el mundo. Una de ellas, la crisis humanitaria de migrantes en la región de América Latina.

En ese sentido, acudimos a Elisabetta Ferrarini, Punto Focal en Sucumbíos de UNICEF, quien nos relata su travesía en el mundo de la cooperación internacional desde el 2009, cuando realizó sus estudios de maestría en Bilbao. Tiempo después empezaría su trabajo en Naciones Unidas en Chile. Desde su experiencia como abogada, nos comenta que lo más importante al trabajar temas de prevención de la violencia de género es entender el contexto. “He trabajado y dedicado mucho tiempo de mi vida a estos temas, pero siempre se aprende algo nuevo, las formas y el marco internacional, de país a país cambia la realidad, cambia la cultura, pero el delito se queda igual, es por ello importante estudiar el contexto, ya que cambia la modalidad, en ese sentido este curso es muy práctico y claro”.

ONU Mujeres trabaja en la prevención de la crisis, en la reducción de la vulnerabilidad, en la promoción de la resiliencia y el liderazgo de las mujeres. Nuestro mandato en este ámbito cuenta con el apoyo de programas sobre prevención, preparación y respuesta a la crisis. Es por ello que se considera fundamental el trabajo conjunto con los actores humanitarios ya que son el primer vínculo con las poblaciones en mayor necesidad. Por ello, desde el Proyecto Caminando, promovemos el aprendizaje continuo de todos los actores vinculados a la respuesta humanitaria en la zonas fronterizas en las que hay mayores riesgos y sobre todo, altos índices de violencia basada en género en donde 7 de cada 10 mujeres en la frontera norte ha experimentado algún tipo de violencia (INEC, 2019).

Estas historias se han redactado sobre la base de entrevistas realizadas a Rhut Quiñonez, Teresa Mafla, Yordano Laguado y Elisabetta Ferrarini en el marco de la implementación del curso PEAS, llevado a cabo por el Proyecto Caminando, en los que actores humanitarios en la zona de frontera fortalecen sus conocimientos con el fin de mejorar la calidad de su trabajo.

El proyecto Caminando es financiado por la Oficina de Población, Refugiados y Migración del Departamento de Estado de los Estados Unidos. Las palabras de Rhut, Teresa, Yordano y Elisabetta nos recuerdan la tarea importante que desempeñan los actores humanitarios frente a crisis o emergencias. Su compromiso y experiencia lideran el camino en la acción humanitaria.