Somos la Generación Igualdad y queremos poner fin a la violencia contra las mujeres

Fecha: viernes, 20 de noviembre de 2020

Collage of activists working to end gender-based violence

Miles de millones de personas están defendiendo aquello en lo que creen: un mundo igualitario para todas y todos. Proceden de todos los países, pertenecen a todos los grupos de edad y representan contextos muy diversos. Son la Generación Igualdad.

De cara a la campaña anual “16 Días de Activismo contra la Violencia de Género”, contamos con algunas de las personas que lideran, impulsan y ponen voz al movimiento Generación Igualdad de ONU Mujeres, además de combatir activamente la violencia contra las mujeres y las niñas.

Vanina Escales, Argentina

Creo en el activismo. Lo hacemos por quienes ya no están con nosotras. ”

Vanina Escales
Vanina Escales 

Vanina Escales es una periodista y activista argentina. Se hartó de escuchar cada día noticias de mujeres asesinadas y de la pasividad de la respuesta a estos asesinatos basados en el género. Junto con otras escritoras y periodistas, Vanina fundó “Ni una menos”, un movimiento cultural, político y social que se ha extendido por toda América Latina y el mundo entero.

Con un mensaje claro y sencillo, “Ni una menos” dio visibilidad a la violencia económica, física y sexual, así como al sexismo cotidiano en los hogares.

“Creo en el activismo. Lo hacemos por quienes ya no están con nosotras. Salimos a las calles por nuestras muertas, por quienes murieron luchando por los derechos que no hemos podido conquistar aún y por quienes murieron sin la oportunidad de defenderse”, afirma Vanina. “La violencia de género y la violencia sexual están ancladas en las relaciones de poder... y el poder está en manos de las masculinidades hegemónicas. Los delitos sexuales constituyen delitos de poder, y la violación es parte de la pedagogía que permite sostener el orden de la moral patriarcal”.

Maya Tutton, Reino Unido

Lo que aceptamos tiende a resultar intolerable cuando les ocurre a nuestros seres queridos ”

Maya Tutton
Maya Tutton 

Maya Tutton decidió actuar cuando vio con sus propios ojos el acoso sexual que sufría su hermana menor en espacios públicos.

“Una de mis experiencias más habituales de sexismo cuando me fui haciendo mayor fue el acoso sexual al que me enfrentaba en espacios públicos. Sin embargo, cuando mi hermana pequeña Gemma empezó a sufrir el mismo problema, me di cuenta de que había que hacer algo”, manifiesta.

“Lo que aceptamos tiende a resultar intolerable cuando les ocurre a nuestros seres queridos”.

Maya y Gemma fundaron “Our Streets Now” (Nuestras calles ahora) para defender el derecho de las mujeres y las niñas a sentirse y estar seguras en los espacios públicos. “Our Streets Now” comenzó como una petición y se convirtió en una comunidad en línea en la que las mujeres y las niñas comparten sus experiencias y sus historias de acoso en público. En la actualidad, Maya y Gemma trabajan para crear conciencia contra el acoso en las calles y eliminar el estigma que sufren quienes lo denuncian, así como para promover una reforma legislativa y política destinada a garantizar la seguridad en los espacios públicos para todas las personas.

Anja Jusic, Bosnia y Herzegovina

No queremos ser invisibles; queremos que nos traten como iguales. ”

Ajna Jusic
Anja Jusic 

Anja Jusic nació como consecuencia de una violación durante el conflicto de Bosnia y Herzegovina. Tras tener conocimiento de todo lo que le había sucedido a su madre a través de un texto de investigación, Anja se comprometió a entrar en contacto con otras personas que compartieran la misma experiencia y a defender los derechos de su madre.

“Quince de nosotras nos reunimos por primera vez en 2015. Durante tres horas nadie dijo ni una palabra. Tan sólo nos sentamos allí y nos dimos cuenta, por vez primera, de que no estábamos solas”, dice Anja.

Como presidenta de la Asociación de Niñas y Niños Olvidados de la Guerra, Anja trabaja para que se reconozca que tanto ella como otros niños y niñas nacidos como consecuencia de violaciones en tiempos de guerra son un grupo vulnerable. Esto les permitirá mejorar su acceso a la atención de la salud, la asistencia psicológica y jurídica y las becas educativas.

No queremos ser invisibles; queremos que nos traten como iguales”, señala Anja.

Cindy Sirinya Bishop, Tailandia

Las ciudadanas y los ciudadanos comunes podemos ser agentes de cambio”

Cindy Sirinya Bishop
Cindy Sirinya Bishop 

Cindy Sirinya Bishop es una supermodelo, actriz, presentadora de televisión y activista tailandesa. Además, es Embajadora Regional de ONU Mujeres para Asia y el Pacífico. Utiliza su voz y diversas plataformas para luchar contra las actitudes sociales que rodean a la violencia sexual y el trato a las víctimas.

Cuando vi en el titular de un periódico que el funcionariado estaba diciéndole a las mujeres cómo debían vestirse, empecé a usar mis redes sociales para denunciar esa idea de que la forma de vestir de las mujeres puede ser el motivo por el que sufren agresiones sexuales”, dice Cindy. “Me convertí en activista para impulsar iniciativas que generen conciencia sobre las verdaderas causas de la violencia de género y para defender que las ciudadanas y los ciudadanos comunes podemos ser agentes de cambio”.

En colaboración con ONU Mujeres, Cindy creó la campaña en medios sociales #Donttellmehowtodress (“No me digan cómo tengo que vestirme”), que incluía una exposición, con el fin de hacer hincapié en la importancia de las acciones cotidianas para poner fin a la violencia sexual contra las mujeres.

Tina Musuya, Uganda

Debemos combatir la violencia contra las mujeres. ”

Tinya Musuya
Tina Musuya 

Tina Musuya pudo comprobar en el seno de su propia familia que las niñas y los niños recibían un trato diferente. Vio que solamente las niñas cocinaban y fregaban los platos.

Eso no me gustaba en absoluto; me negaba a tener que hacer todas las tareas domésticas y exigía que los chicos, mis hermanos, también participaran en ese trabajo”, afirma.

Ahora Tina es la Directora Ejecutiva del Centro para la Prevención de la Violencia Doméstica de Uganda y una firme defensora de la necesidad de poner fin a la violencia de género.

Es urgente crear un mundo más seguro para que las mujeres puedan prosperar en su vida pública y privada”, señala Tina. “Debemos combatir la violencia contra las mujeres, incluida la violencia en la pareja, el acoso sexual, la violencia y la explotación sexuales, la mutilación genital femenina y el ciberacoso”.

Racha Haffar, Túnez

Cada día podemos cruzarnos con una víctima, pero no ser capaces de identificarla por no saber interpretar las señales”

Racha Haffar
Racha Haffar 

Racha Haffar, miembro del Grupo de trabajo de jóvenes de la Generación Igualdad de ONU Mujeres, descubrió los peligros de la trata de personas cuando presentó su candidatura para trabajar como au-pair en Inglaterra. Las familias le respondían que estaban interesadas en contratarla, pero no le enviaban más información sobre ellas ni sobre el puesto de trabajo que ofrecían. Investigando un poco más, se dio cuenta de que muchas niñas y mujeres terminaban siendo víctimas de la trata por medios similares.

Yo era una privilegiada, tenía acceso a la educación y a Internet”, afirma Racha. “Sin embargo, millones de niñas viven en la oscuridad, sobre todo en las zonas rurales, donde no pueden acceder a Internet y ni siquiera conocen los riesgos que existen”.

Racha centró sus estudios en la trata de mujeres y en 2016 fundó la primera organización de lucha contra la trata de Túnez, Not 4 Trade (“No estamos en venta”).

“El mayor problema de la trata de seres humanos es la falta de conocimiento. Cada día podemos cruzarnos con una víctima, pero no ser capaces de identificarla por no saber interpretar las señales. Muchas sobrevivientes que he conocido sabían que les había sucedido algo malo, pero ni siquiera sabían cómo llamarlo”, asevera Racha. “La trata es un tema que debería enseñarse en las escuelas, del que se debería hablar en las noticias. Es uno de los delitos más rentables y el número de víctimas va en aumento”.