ÁREA 1: Liderazgo y participación política

Los principios de la democracia ratifican la necesidad de contar con todos los grupos sociales por lo que es sólo justo que las mujeres ocupen la mitad de puestos en espacios e instituciones clave para la toma de decisiones.

La promoción del liderazgo y participación política de las mujeres es fundamental para fortalecer la democracia y la gobernabilidad. La evidencia demuestra que la presencia de mujeres en posiciones representativas ha significado beneficios para toda la sociedad. Además, la participación de las mujeres en la política ha logrado hitos históricos, como la legislación de la violencia doméstica, el derecho de las mujeres a la salud, derechos laborales y derechos de maternidad y paternidad, entre otros.

De acuerdo a la información del Consejo Nacional Electoral, en 2014 en el Ecuador hay 16 alcaldesas (7,8% frente al 92.2% de alcaldes varones), 2 vice prefectas (9,5%), mientras que en la Asamblea Nacional, las tres primeras dignidades son mujeres y tiene un 39,41% de legisladoras.

Se han detectado los siguientes retos con respecto a la participación política de las mujeres:

  • Prácticas, actitudes y estereotipos de género. Pese a la cuota con alternancia y secuencialidad en los procesos electorales los partidos no promueven a las candidatas mujeres en las listas unipersonales o encabezando las listas pluripersonales.
  • Limitado conocimiento sobre igualdad de género y derechos de las mujeres. Muchas mujeres políticas, al igual que sus pares hombres, promueven sus agendas partidistas con una visión neutra o ciega a la igualdad de género.  
  • Falta de participación política sostenida de las mujeres. La distribución sexual del trabajo hace que las mujeres no participen en igualdad de condiciones y la violencia política (Asociación Acción de Mujeres Municipalistas del Ecuador, 2010).