ÁREA 3: Erradicación de la violencia en contra de las mujeres y las niñas

La violencia contra mujeres y niñas es una violación grave de los derechos humanos. Su impacto puede ser inmediato como de largo alcance, e incluye múltiples consecuencias físicas, sexuales, psicológicas, e incluso mortales, para mujeres y niñas. Afecta negativamente el bienestar de las mujeres e impide su plena participación en la sociedad.

Además de tener consecuencias negativas para las mujeres, la violencia también impacta su familia, su comunidad y sus sociedades. Los altos costos asociados, que comprenden desde un aumento en gastos de atención de salud, servicios jurídicos hasta pérdidas de productividad, impactan en presupuestos públicos nacionales y representan un obstáculo al desarrollo.

Los datos disponibles ponen en evidencia que en Ecuador, la violencia de género es un problema grave:

  • 6 de cada 10 mujeres (60.6%) han experimentado algún tipo de violencia de género.
  • 1 de cada 4 ha vivido violencia sexual (25,7%).
  • 9 de cada 10 mujeres divorciadas han sufrido violencia de género.
  • Del total de mujeres que han sufrido violencia, en el 69,5% de los casos ha estado involucrado sus parejas o parejas anteriores.
  • El 70,5% de mujeres que se han unido o que han contraído matrimonio entre los 16 y 20 años son las que mayor violencia han vivido.
  • Del total de mujeres separadas o que están en proceso de litigación por la custodia de sus hijos/as, el 84,1% han sido tratadas violentamente.
  • El 91% de las mujeres reportó haber enfrentado acoso y evita situaciones en las que éste pueda suceder;
  • El 77% evita calles o esquinas en donde frecuentemente se reúnen varones;
  • El 63% trata de completar sus actividades diarias entes de las 6 de la tarde porque perciben que es más seguro que en la noche;
  • El 36% evitan realizar deportes o actividades recreaciones porque no hay espacios públicos adecuados o ellas consideran los existentes como inseguros; y
  • El 27% de adolescentes ha sufrido acoso por grupos de hombres a la salida de los colegios.

Con respecto al marco normativo, a inicios de 2014 se aprobó el nuevo Código Integral Penal, que incluye:

  • Tipificación del femicidio como delito penal
  • Incluye como delito penal la violencia contra la mujer y determina las acciones de proceso expedito para la atención de estos casos y deroga el título I de la Ley 103 contra la violencia contra la mujer y la familia, relativo a los deberes y responsabilidades del sistema de justicia para atender a las mujeres en situación de violencia.
  • A pesar de contar con penas más severas, preocupa la capacidad del sistema judicial para responder de manera eficaz y la limitación a la definición de la violencia exclusivamente al terreno intrafamiliar.
  • Se mantiene la penalización del aborto con excepción de si el embarazo es consecuencia de una violación en una mujer que padezca de discapacidad mental o cuando está en riesgo la vida o salud de la madre.

Frente a la violencia contra las mujeres y niñas, los retos en el país son:

  1. Limitada voluntad política frente a la violencia contra las mujeres hace que éste no sea priorizado como un problema de salud pública, resultando en políticas y programas con pocos resultados, sin continuidad, baja cobertura y calidad, y débil articulación interinstitucional e intersectorial.
  2. Limitado conocimiento y registro adecuado de información sobre la violencia contra las mujeres en el sistema de justicia, que resulta en el ocultamiento y desconocimiento en el tratamiento de estos casos y por tanto en la impunidad.
  3. Estereotipos y prácticas culturales que influyen en el mantenimiento de relaciones de poder que perpetúan la situación de subordinación de las mujeres frente a los hombres.

Nuestras soluciones

La estrategia y programación de la ONU Mujeres se encuentra en el marco de la campaña del Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon “Únete para poner fin a la violencia contra las mujeres”.

ONU Mujeres trabaja a nivel nacional y local articulando los objetivos de la campaña “ÚNETE” con las políticas y legislación nacional para erradicar la violencia contra las mujeres y promover el derecho a vivir una vida libre de violencia.

En cuanto al establecimiento e implementación de leyes nacionales para atender y sancionar todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas, la adopción e implementación de planes de acción multisectoriales, ONU Mujeres apoya al sistema de justicia y a las instancias nacionales que implementan el Plan Nacional para la Erradicación de la Violencia en el:

  1. Desarrollo e implementación de mecanismos y herramientas que permitan aplicar el principio de igualdad sustantiva en la justicia.
  2. Fortalecimiento de capacidades de operadores de justicia.
  3. Herramientas para abordaje judicial del fenómeno de la violencia letal contra las mujeres, femicidio.
  4. Apoyo en la generación de espacios y mecanismos de diálogo establecidos con la sociedad civil y las organizaciones de mujeres diversas y el sector justicia.
  5. La transversalización del enfoque de género en las políticas internas del sector justicia.

Conjuntamente con la sociedad civil, ONU Mujeres impulsa el lanzamiento de campañas nacionales y locales, y la movilización social en la prevención de la violencia y promoción de una vida libre de violencia.

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