Desde mi perspectiva: "Necesitamos hombres que defiendan los derechos de las mujeres y las niñas"

E. Wilkins Nah es uno de los 15 fiscales en la vanguardia de la lucha contra la violencia sexual y de género en la Liberia posterior al conflicto. Está trabajando para poner fin a la impunidad y garantizar la justicia para las sobrevivientes al combinar su experiencia legal con el conocimiento sobre la respuesta centrada en las sobrevivientes.

Fecha: jueves, 14 de junio de 2018

E. Wilkins Nah, County Attorney of Bong County in Central Liberia. Photo: UN Women/Winston Daryoue
E. Wilkins Nah, fiscal del condado de Bong de la región central de Liberia. Fotografía: ONU Mujeres /Winston Daryoue

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Cuando asumí el cargo de fiscal de condado en el condado de Bong, no sabía cómo tratar los casos de violación u otros casos de violencia contra las mujeres porque nunca me había capacitado en esta área.

Sólo sabía cómo lidiar con los aspectos legales de un caso sin considerar las necesidades especiales de una sobreviviente, como el apoyo médico y psicosocial o la confidencialidad. Fue sólo después de recibir las sesiones de capacitación a través de ONU Mujeres que tomé conciencia de los principios éticos necesarios para tratar los casos de violencia contra las mujeres. Actualmente, cuando recibo estos casos, mi primera preocupación es garantizar un sistema de derivación adecuado para la sobreviviente: primero indago si tiene acceso a un centro sanitario, si está recibiendo atención adecuada en la estación de policía, si recibe asesoramiento psicosocial, y finalmente me centro en el trámite judicial en el tribunal.

Desde mi experiencia en el procesamiento de casos de violencia sexual y de género, la causa profunda de esta violencia es que culturalmente se considera a las mujeres como sujetos (inferiores) bajo la autoridad de los hombres. El nivel de conocimiento de los derechos de las mujeres y niñas es muy bajo, especialmente en las comunidades rurales.

Creo que cuando alguien no participa directamente en el tratamiento de estos casos, tiende a subestimar la magnitud del problema. La violencia contra las mujeres y las niñas, especialmente la violación, es un problema que está destruyendo el tejido social. Es abrumador ver que la mayoría de las sobrevivientes son niñas.

Se necesita trabajar más para poner fin a esta situación. Debemos trabajar todas las personas juntas porque mañana podría tocarnos de cerca. Nadie está exento.

Necesitamos un movimiento masivo encabezado por hombres para generar conciencia sobre los efectos de estos actos de violencia. Necesitamos hombres que defiendan los derechos de las mujeres y las niñas".


SDG 5: Gender equality
SDG 16: Peace, justice and strong institutions

E. Wilkins Nah, de 43 años de edad, se encuentra entre las 173 personas en el centro de Liberia, que incluyen oficiales de policía, fiscales, trabajadoras y trabajadores sociales y de la salud, que han sido capacitadas para prestar servicios médicos, de asesoramiento y procesal rápidos y coordinados a las sobrevivientes de violencia sexual y de género mediante el Programa conjunto sobre violencia sexual y de género y prácticas tradicionales nocivas. El programa se está implementando con la colaboración de ONU Mujeres, UNICEF, UNFPA, PNUD, ACNUR y varios ministerios liberianos, y el financiamiento del Gobierno de Suecia. A través de su trabajo, Nah está contribuyendo con el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 5 sobre la igualdad de género y su meta de poner fin a la violencia contra las mujeres, así como con el ODS 16, que promueve la paz y la justicia.

Por un planeta 50-50 en 2030: Demos el paso por la igualdad de género