Jasmin Blessing: “he visto brillar la esperanza en los ojos de las madres, de las jóvenes y de las niñas”.

Fecha: lunes, 25 de julio de 2016

Jasmin Blessing: “he visto brillar la esperanza en los ojos de las madres, de las jóvenes y de las niñas”.

Jasmin Blessing: "He visto brillar la esperanza en las madres, jóvenes y niñas"

Nombre: Jasmin Blessing

Cargo: Especialista en Políticas Públicas

Tiempo en ONU Mujeres: 1 año y 4 meses

Nacionalidad: Alemana

Título: Master en Derechos Humanos de la Universidad Nacional de Irlanda

Gracias al trabajo que he podido desarrollar he conocido a muchas mujeres, que a pesar de la dura situación que atraviesan, no se han dado por vencidas y siguen luchando por mejorar sus vidas y las de sus familias. 

Actualmente, la oficina de ONU Mujeres en Ecuador participa en un proyecto piloto denominado “Participación de las mujeres en estructuras de gobernanza en Albergues” que también se desarrolla en países como Irak, Nigeria, Sudan del Sur y Filipinas.

En este contexto, estamos levantando un estudio para conocer el nivel de participación de las mujeres en los albergues de Manabí, la provincia más afectada por el terremoto de 7.8 grados que afectó al país hace casi tres meses.

Para tener información preliminar que permita el desarrollo exitoso del proyecto, debo hacer varias entrevistas. Comienzo en los albergues de Pedernales, donde el sismo dejó alrededor de 1200 personas damnificadas. Los testimonios que escucho me impactan. Muchas mujeres expresan que no pueden abandonar los recintos sin el consentimiento de sus esposos y en general, se sienten inseguras.

Jasmin Blessing: "He visto brillar la esperanza en las madres, jóvenes y niñas"
ONU Mujeres, Ecuador, Julio 2016

En el albergue conocido como El Divino Niño hay mínimo 5 personas por carpa. Las tiendas son muy pequeñas, el calor es sofocante y las tiendas están muy cerca la una de la otra, no existe privacidad. Se ve y se escucha todo lo que pasa.  Una joven, de apenas 16 años, me dice: “Yo no me paso por ahí porque después me hacen otro hijo”. Refiriéndose a que se siente amenazada al transitar por ciertos lugares del campamento donde actualmente reside.

Sin embargo, en medio de esta dura situación, he visto brillar la esperanza en los ojos de las madres, de las jóvenes y de las niñas. Pese a los obstáculos ellas tienen toda la predisposición de salir adelante y expresan sus deseos de recibir capacitación en temas de albañilería porque han visto en la reconstrucción una oportunidad para mejorar sus vidas y empoderarse y fortalecer sus economías. Ellas creen en un futuro mejor.

Este país ha sido mi hogar, quiero verlo surgir, nuevamente, y estoy convencida de que involucrar a las mujeres en la acción humanitaria es tomar la vía rápida hacia la recuperación.